Zapala enfrentó una situación crítica el jueves debido a una intensa tormenta que provocó inundaciones en varias calles y desbordes en el sistema de cloacas. La acumulación de agua fue tan rápida que las calles se convirtieron en ríos en cuestión de minutos, lo que llevó al municipio a implementar un operativo de emergencia.
El intendente Carlos Koopmann ordenó que todo el personal y maquinaria disponible se movilizara para atender la crisis. Las cuadrillas trabajaron sin descanso en múltiples barrios, incluyendo Gambazza, San Luis, Tierra del Fuego y Ushuaia, entre otros, para canalizar el agua y asistir a las familias afectadas.
Las alcantarillas y canales pluviales sufrieron colapsos debido al arrastre de barro y sedimentos, lo que complicó aún más la situación. Se registraron más de 55 reclamos por desbordes cloacales, todos atendidos por el personal del municipio. A pesar de que la intensidad de la lluvia disminuyó en horas de la tarde, los efectos de la tormenta dejaron a muchos vecinos con el agua en la puerta de sus casas.