El desarrollo de Vaca Muerta ha tenido un impacto significativo en la economía del aglomerado Neuquén–Plottier, donde actualmente uno de cada diez trabajadores se dedica a la extracción de petróleo y gas. Esta cifra es casi el doble del promedio en la región patagónica. Desde 2017, la creciente demanda de mano de obra calificada ha provocado un aumento notable en los salarios del sector.
Los trabajadores petroleros reciben un salario promedio de $3,8 millones mensuales, lo que representa 2,5 veces más que lo que perciben otros empleados en la ciudad. En contraste, el ingreso promedio de un trabajador en actividades distintas en Neuquén es de $1,5 millones al mes, lo que supera en un 38% al promedio nacional.
Si bien el crecimiento del sector petrolero ha generado beneficios, el informe del IERAL advierte que estos no son equitativos. Algunas familias se benefician directamente, pero otros sectores como la construcción y el comercio también se ven afectados por la actividad petrolera. Además, existe preocupación por la presión que la creciente demanda ejerce sobre los precios de bienes y servicios, especialmente en el mercado de la vivienda.
El documento concluye que, a pesar del aumento de empleo y salarios en el sector, la distribución de los beneficios económicos presenta limitaciones, lo que sugiere que el "derrame" del crecimiento no alcanza a todos los habitantes de la región.