Una investigación sobre microtráfico en Zapala llevó a la detención de dos hombres acusados de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. Los imputados, identificados como L.N.M y M.N.N.M, utilizaban una vivienda en el barrio René Favaloro como punto de venta y realizaban entregas a domicilio mediante "delivery".
El fiscal jefe Matías Álvarez presentó cargos contra ellos después de que se detectaran movimientos compatibles con la venta de drogas entre el 1 de abril y el 21 de mayo. Durante este período, se realizaron observaciones, vigilancia y análisis de movimientos financieros que confirmaron las sospechas sobre la actividad ilícita en el domicilio.
El allanamiento llevado a cabo el 22 de mayo resultó en el secuestro de 209 gramos de cocaína, que estaban fraccionados para su venta. Los acusados utilizaban dos vehículos Fiat Cronos para llevar a cabo las entregas, lo que reforzó la teoría de que operaban un “kiosco de drogas” en la localidad.
La investigación identificó un patrón de contacto breve entre los compradores y los detenidos, lo que evidenció el tráfico constante de personas en el lugar, consolidando así las acusaciones de comercialización de sustancias ilegales.