Un tribunal en Zapala condenó a un hombre, con las iniciales J.B.M., a 10 años y 4 meses de prisión efectiva por abusar sexualmente de una niña durante un periodo de aproximadamente un año. Los abusos ocurrieron entre 2016 y 2017, aprovechando la relación de confianza y autoridad que existía entre el agresor y la víctima, según lo expuesto por la fiscal Laura Pizzipaulo.
La fiscalía había solicitado una pena más severa, de 14 años y 6 meses, argumentando la existencia de circunstancias agravantes como el contexto de violencia, las amenazas y el daño físico y psicológico causado a la niña. Esta solicitud fue respaldada por la defensora de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente, Natalia Díaz.
El tribunal, compuesto por la jueza Leticia Lorenzo y los jueces Ignacio Pombo y Diego Chavarría Ruiz, consideró probados varios agravantes, incluyendo la continuidad del delito y la asimetría de edad entre el agresor y la víctima. Como atenuante, se tuvo en cuenta la falta de antecedentes penales del condenado.
J.B.M. fue hallado culpable de abuso sexual gravemente ultrajante y el tribunal ordenó su inscripción en el Registro de Identificación de Personas Condenadas por Delitos contra la Integridad Sexual (RiPeCoDIS). Además, se extendió por 60 días la prohibición de acercamiento y contacto hacia la víctima y su entorno familiar a solicitud de la fiscalía.