Un grupo familiar en Zapala ha decidido ayudar a los camioneros varados que esperan avanzar hacia Chile. Juan Garrido, junto a su esposa Laura y su hija Paola, comenzó a amasar tortas fritas y pan casero para compartir con los transportistas. En su primera entrega, lograron repartir 15 docenas de tortas fritas y varios panes, y el jueves por la tarde regresaron con una cantidad similar.
La idea surgió tras observar la larga fila de camiones, donde más de cien conductores se encontraban detenidos. Paola, quien tiene experiencia en la elaboración de masas, organizó la actividad familiar que se convirtió en un gesto de solidaridad. Juan, el padre, se encargó de comprar los ingredientes faltantes para llevar a cabo la donación.
Al llegar al lugar, los camioneros inicialmente pensaron que intentaban venderles los productos y se mostraron reticentes a bajar las ventanillas. Sin embargo, pronto comprendieron que se trataba de un gesto desinteresado, lo que generó un ambiente de agradecimiento entre los conductores. El esfuerzo familiar no solo alivió la espera de los camioneros, sino que también demostró el poder de la solidaridad en momentos difíciles.