El transporte masivo de insumos, especialmente arena, impacta críticamente en la infraestructura vial, generando un desgaste significativo en las rutas nacionales. En el contexto de Vaca Muerta, cada pozo requiere entre 10.000 y 15.000 toneladas de arena, actualmente proveniente principalmente de Entre Ríos, con un stock limitado de solo dos a tres días para cada set de fractura.
Las proyecciones indican que el consumo de arena aumentará de 5,5 millones de toneladas en 2025 a cerca de 8 millones entre 2026 y 2027. En este contexto, la arena de cercanía de Río Negro y Neuquén se presenta como una alternativa para reducir costos logísticos, aunque su calidad es objeto de debate dentro de la industria.
Un estudio comparativo revela que el transporte de arena desde Entre Ríos cuesta 97 USD por tonelada, mientras que las canteras locales ofrecen precios mucho más competitivos: 33 USD desde Allen y 30 USD desde canteras cercanas en Neuquén. Según Luciano Fucello, country manager de NCS Multistage, el ahorro de 40 USD por tonelada podría significar alrededor de 500.000 USD de ahorro por pozo de 12.500 toneladas, haciendo hincapié en la importancia de validar la calidad de la arena regional.
Asimismo, el transporte de arena desde Entre Ríos, que cuesta 185 USD por tonelada, podría reducirse a 165 USD si se utilizan canteras de Río Negro, y aún menos si se opta por arena húmeda. Gustavo Maluéndez, de Cristamine, subrayó que la infraestructura y logística son los principales desafíos, no la disponibilidad de arena.