El avance del oleoducto que unirá Neuquén con Río Negro se encuentra en un 85%, con planes para iniciar las exportaciones de petróleo hacia fines de febrero o principios de marzo de 2027. Este proyecto, denominado Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), es una de las obras más significativas de infraestructura energética en Argentina y requiere una inversión cercana a los 3.000 millones de dólares.
YPF, la compañía a cargo, está evaluando la posibilidad de aumentar la capacidad del oleoducto, que actualmente contempla tres etapas de operación con capacidades de 180.000, 390.000 y 550.000 barriles diarios. La intención es alcanzar un millón de barriles diarios, ante el crecimiento sostenido de la producción en Vaca Muerta.
Gustavo Gallino, vicepresidente de Infraestructura de YPF, mencionó que el presidente de la empresa, Horacio Marín, ha solicitado el estudio de esta expansión debido a las proyecciones de aumento en la producción. Mientras tanto, se trabaja en la terminal marítima de Punta Colorada, donde se están construyendo tanques con una capacidad total de 120.000 metros cúbicos, lo que equivale a más de 700.000 barriles cada uno.
La terminal de Punta Colorada se prepara para recibir buques petroleros de gran capacidad, conocidos como VLCC, capaces de transportar hasta dos millones de barriles por viaje. Esta infraestructura es fundamental para facilitar el transporte del crudo hacia los mercados internacionales y optimizar los costos logísticos.