La transformación de la industria hidrocarburífera en Argentina está a la vista, con un enfoque en Vaca Muerta que cambiará la matriz de consumo del país. La producción de petróleo, que históricamente se destina en un 70% al mercado interno, ahora se proyecta para que el 75% sea exportado. Este cambio será impulsado por el megaproyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), diseñado para mejorar la rentabilidad del crudo argentino y conectar la cuenca neuquina con mercados internacionales.
Durante las recientes Segundas Jornadas Midstream organizadas por el IAPG Comahue en el Casino Magic, se discutió el desarrollo necesario de infraestructura de transporte, en respuesta al aumento constante en la producción de crudo no convencional. VMOS S.A., formada por las principales operadoras de la cuenca, contempla una inversión de USD 3.200 millones para construir un oleoducto de 437 kilómetros que va de Allen, en Río Negro, a una nueva terminal en Punta Colorada.
Este sistema está diseñado para escalar desde una capacidad inicial de 180.000 barriles por día hasta 550.000 bpd, y con potencial para llegar a 700.000 bpd mediante la adición de una tercera estación de bombeo. La terminal contará con seis tanques de 120.000 m³ cada uno, permitiendo un almacenamiento total de 5,5 millones de barriles. La conexión submarina de 38 pulgadas facilitará la carga de buques VLCC, estableciendo un nuevo estándar en la industria.