En el contexto del Día Nacional del Gas, la industria de los hidrocarburos en Argentina enfrenta un panorama complejo. Mientras Vaca Muerta, en Neuquén, reporta récords en producción y exportación, el norte del país lidia con una crisis que afecta a la producción y genera una pérdida de empleos. Esta situación contrasta con la realidad de yacimientos en lugares como Campo Durán, donde la actividad ha disminuido significativamente.
El sector hidrocarburífero local sufre una desinversión, ya que empresas como YPF se enfocan en áreas más rentables, afectando la actividad en el norte. En el último año, se registró una pérdida del 20% de la fuerza laboral en la región, lo que ha llevado a muchos trabajadores a buscar alternativas en la minería o a migrar hacia el sur, donde encontrar empleo se complica por políticas restrictivas.
A pesar de la crisis, emergen luces de esperanza a través de iniciativas como las de RIGI y REMSA, que buscan incentivar la inversión en el sector. Sin embargo, la situación actual destaca la necesidad de un enfoque federal que contemple las problemáticas específicas del norte argentino.