La situación actual del mercado petrolero ha suscitado preocupaciones sobre el futuro de Vaca Muerta. La reciente incautación de petróleo venezolano por parte de Estados Unidos, junto con el ataque militar y el secuestro del presidente Maduro, ha generado inquietudes que trascienden la posible competencia del crudo venezolano. Desde mediados de 2025, el precio del barril Brent se ha desplomado de U$S 78 a U$S 61, lo que afecta directamente las proyecciones económicas de la provincia.
En este contexto, se están desarrollando inversiones significativas en un proyecto que busca exportar hasta 180.000 barriles diarios de crudo neuquino, con planes de aumentar esa cifra a 750.000 en los próximos años mediante el oleoducto Vaca Muerta Sur. Sin embargo, la tendencia a la baja en los precios plantea serias dudas sobre la viabilidad de estas inversiones, ya que se han destinado cientos de millones de dólares a la construcción de ductos e instalaciones.
Ali Moshiri, exejecutivo de Chevron, ha señalado que el crudo liviano de Neuquén está "sobreofertado a nivel mundial", lo que sugiere que los precios seguirán bajos. Aunque algunas operadoras podrían obtener ganancias a partir de un precio de U$S 45 por barril, la situación actual no permite ser optimistas, y se plantea la pregunta de si es prudente aumentar la producción en este momento crítico.