El desarrollo de Vaca Muerta está generando un impacto significativo en la planificación urbana de Senillosa. Ante el crecimiento demográfico proyectado, que podría llevar a la localidad a incorporar entre 5.000 y 18.000 nuevos habitantes, el intendente Lucas Páez enfatiza la necesidad de anticiparse a las demandas del futuro.
La nueva subestación transformadora de energía, inaugurada recientemente, es un ejemplo clave de esta estrategia. Diseñada para atender a una población de hasta 60.000 personas, busca eliminar las limitaciones que el colapso del sistema eléctrico había impuesto a la expansión de la ciudad.
El enfoque del municipio se centra en la planificación a largo plazo, con la meta de asegurar que la infraestructura acompañe el crecimiento, evitando situaciones pasadas donde el desarrollo urbano se quedó atrás. La inversión en servicios esenciales no solo mejora la calidad de vida actual, sino que también sienta las bases para un futuro más sostenible.
Con una población actual de alrededor de 20.000 habitantes, la localidad se enfrenta al desafío de adaptar su infraestructura a las proyecciones de crecimiento y asegurar que las necesidades de los vecinos sean atendidas en el contexto del desarrollo regional.