El agua se ha convertido en un insumo esencial para las operaciones en Vaca Muerta, provocando tensiones entre el gobierno de Neuquén y las compañías petroleras. Desde el 1 de julio, el Decreto 792/26 introduce cambios significativos en la regulación del precio del agua, que ahora se ajusta cada dos meses, atándose al costo del gasoil de YPF. Esto representa un incremento del 152% en el precio, que pasa de 2.466,75 pesos a 6.230 pesos por metro cúbico.
El nuevo esquema busca fomentar la reutilización del agua, que es crucial para la fracturación hidráulica, donde cada pozo demanda alrededor de 200.000 metros cúbicos, equivalente a 80 piletas olímpicas. Sin embargo, la falta de reciclaje puede generar costos que alcanzan los 380.000 dólares por pozo. A partir de enero, si no se incrementa el precio del gasoil, el costo del agua ascenderá a 7.476 pesos por metro cúbico, lo que representa un aumento del 191%.
Las petroleras han expresado su preocupación ante estos cambios, argumentando que el aumento en el costo del agua se suma a los desafíos que enfrentan en sus proyectos exportadores, que ya están en una situación complicada. El ministro de Energía, Gustavo Medele, justificó el incremento como una corrección ante un atraso en la actualización de precios, asegurando que esta medida no afectará la estabilidad tributaria promovida por el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).