Pampa Energía planea invertir US$ 2.700 millones en una nueva planta de urea en Bahía Blanca, con el objetivo de satisfacer parte de la demanda de fertilizantes en la región y abrir un mercado para el gas de Vaca Muerta. La planta tendrá capacidad para producir 2,1 millones de toneladas anuales de urea granulada y se espera que comience a operar hacia fines de 2029.
El presidente de Pampa Energía, Marcelo Mindlin, destacó que la ubicación de la planta en el área portuaria bahiense facilitará el abastecimiento al campo argentino y la exportación de fertilizantes, con Brasil como principal destino. Mindlin señaló que la región enfrenta un déficit de aproximadamente 11 millones de toneladas de urea, y mencionó a Argentina, Bolivia y Paraguay como mercados que actualmente dependen de importaciones.
La decisión de invertir en Bahía Blanca se basa en la combinación de la disponibilidad de gas, la demanda agrícola y el acceso al puerto. Mindlin indicó que el gas argentino, que se cotiza a alrededor de US$ 3 por millón de BTU, resulta más económico que los precios de US$ 8 a US$ 9 en Brasil, lo que representa una ventaja competitiva para la producción de urea en el país.
Una vez que la planta esté en funcionamiento, se espera que Pampa Energía pueda cubrir parte de la demanda brasileña de entre 7 y 8 millones de toneladas de urea que se importan anualmente, además de reducir las compras de fertilizantes que Argentina realiza en el exterior.