La explotación de Vaca Muerta en Neuquén ha generado un notable aumento en la producción de hidrocarburos, consolidándose como un motor energético para Argentina. Sin embargo, esta actividad está provocando serias consecuencias para las comunidades cercanas, especialmente en Añelo y Sauzal Bonito.
Los habitantes de estas localidades enfrentan problemas de contaminación del aire, que se traduce en enfermedades respiratorias y crisis hídricas, además de temores por sismos que dañan sus viviendas. La técnica del fracking, utilizada para la extracción de petróleo y gas, incluye la inyección de agua, arena y productos químicos a alta presión, lo que ha desatado un aumento en la conflictividad social y el costo de vida.
Julio Polo, guardia de seguridad en el Parque Industrial Neuquino Oeste, relató que el olor a azufre y la irritación ocular son comunes en la zona, dependiendo de la dirección del viento. Esta polución es resultado de la quema de metano liberado durante la extracción, un gas que contribuye significativamente al calentamiento global.