La producción en Vaca Muerta ha mostrado un crecimiento significativo, alcanzando un promedio de 793.000 barriles diarios durante 2025, con un aumento a 874.000 barriles en febrero de este año. Se espera que esta cifra pueda alcanzar el millón de barriles antes de finalizar 2026, lo que representaría un incremento del 26% respecto al récord de 847.000 barriles establecido en 1998.
El consultor Nishant Kumar Sittu, de Grant Thornton Bharat LLP, destaca que la geología de Vaca Muerta no ha sido un obstáculo, sino que los problemas han provenido de la capacidad de evacuación, regulaciones cambiarias y fluctuaciones fiscales. A lo largo de los años, Argentina ha modificado sus políticas fiscales y de retenciones, lo que ha generado desconfianza entre los inversores.
El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) se presentó como una solución para ofrecer estabilidad fiscal durante 30 años, con una reducción del impuesto a las ganancias y beneficios adicionales para proyectos que superen los U$S 600 millones. Recientemente, el Decreto 105 amplió el plazo de inscripción hasta julio de 2027, permitiendo a más proyectos de exploración y desarrollo acceder a estos beneficios, algo que antes no estaba permitido.