Investigadores de Argentina y España han encontrado fósiles de amonites de aproximadamente 135 millones de años en la Formación Vaca Muerta, situada en la cuenca neuquina. Este descubrimiento se realiza en un contexto geológico donde se acumularon sedimentos marinos durante millones de años. Los fósiles son particularmente valiosos porque conservan el periostraco, la capa orgánica más externa de la conchilla de estos moluscos, un hallazgo inédito en amonoideos del período Cretácico.
La investigación fue llevada a cabo por un equipo de expertos de diversas instituciones, incluyendo la Universidad de Buenos Aires, el Instituto de Investigación en Paleobiología y Geología de la Universidad Nacional de Río Negro, y la Universidad de Granada en España. Los resultados fueron publicados en la revista científica Communications Biology.
Los fósiles pertenecen a dos especies: Bochianites neocomiensis y Lissonia riveroi, encontrados durante una investigación doctoral. Este hallazgo no solo aporta información sobre la evolución y distribución de los amonites, sino que también permite correlacionar rocas de la misma edad en la región.