La inversión en la industria de hidrocarburos en Argentina ha alcanzado cifras históricas, marcando un cambio significativo en la economía del país. Desde 2013, se han comprometido 103.311 millones de dólares en total, de los cuales 52.254 millones se han destinado específicamente a Vaca Muerta, lo que representa más de la mitad del total. Este fenómeno ha permitido transformar la balanza comercial energética, convirtiendo un déficit en una fuente de ingresos en divisas.
La Cuenca Neuquina ha concentrado 68.770 millones de dólares, lo que equivale al 66,5% de todas las inversiones realizadas en el país en los últimos doce años. Este aumento ha desplazado a los yacimientos maduros en otras provincias, resaltando la hiper-productividad de la formación shale neuquina. El papel del Estado, a través de YPF, ha sido fundamental en este desarrollo, asumiendo riesgos y liderando la producción.
Los datos reflejan un flujo de capital que se dirige inequívocamente hacia la roca generadora neuquina, consolidando a Vaca Muerta como el motor energético de Argentina y un importante atractivo para inversores nacionales e internacionales.