La ciudad de Comodoro Rivadavia enfrenta un grave desafío ante la transición energética en Argentina, que no cuenta con un marco regulatorio adecuado. A pesar del reciente superávit energético del país, la falta de planificación ha generado un costo social y ambiental significativo, evidenciado por la situación de la industria petrolera local.
En el contexto de la recuperación de YPF y el desarrollo de Vaca Muerta, se ha registrado un aumento en la producción energética, considerada clave para estabilizar la economía argentina. Sin embargo, la falta de medidas de remediación está afectando gravemente a la comunidad, con más de 6.000 pozos en la provincia, de los cuales 1.700 están inactivos y 3.700 han sido abandonados.
El cierre de la cuenca convencional ha resultado en la pérdida de más de 7.000 empleos directos, con un impacto total que afecta a más de 35.000 puestos de trabajo en la región. Esta situación resalta la urgencia de establecer un fondo específico para la remediación ambiental, ante una transición energética que avanza sin la debida planificación y regulación.