La jueza de garantías Carina Álvarez ha dispuesto una prisión preventiva de diez días para M.B.C., acusada de matar a su pareja con un destornillador. La decisión se tomó tras un pedido de la fiscal del caso, Lorena Juárez, y se produjo luego de que la imputada permaneciera más de un mes en rebeldía y violara las restricciones impuestas por la Justicia.
La fiscalía argumentó que las medidas cautelares anteriores no eran suficientes para garantizar el avance del proceso judicial y proteger a los allegados de la víctima. Durante la audiencia, Juárez resaltó la importancia de ofrecer "una respuesta de calidad a las víctimas" y criticó a la acusada por obstruir el proceso judicial.
M.B.C. fue aprehendida el 25 de septiembre durante un allanamiento de la División Recaptura de la Policía provincial, después de que se emitiera una orden de detención el 14 de agosto debido a su falta de comparecencia ante la fiscalía. La acusada había dejado de asistir a los comparendos obligatorios y no pudo ser ubicada en su domicilio. Además, se había quebrantado la prohibición de acercamiento al entorno familiar de la víctima, intentando comunicarse con una de las hermanas del fallecido a través de Instagram en varias ocasiones.
El crimen ocurrió el 21 de junio en el hogar de la pareja en la ciudad de Neuquén. Según la acusación, durante un episodio de violencia, M.B.C. golpeó a su pareja en la cabeza con un destornillador, causándole un traumatismo craneoencefálico severo que resultó letal horas más tarde. Aunque inicialmente la fiscalía acusó de homicidio agravado por el vínculo, la jueza reclassificó el caso como homicidio preterintencional, debido a las dudas sobre la intención homicida y el medio utilizado.