La intensa actividad de las exportaciones de petróleo de Vaca Muerta desde la terminal de Otamerica está generando un notable movimiento de remolcadores en Puerto Rosales. Estas embarcaciones, que no están radicadas en el puerto, provienen de la base operativa en Bahía Blanca, ubicada a unos 30 kilómetros, y son esenciales para ayudar a los grandes buques tanque durante las maniobras de atraque y desatraque.
Recientemente, el Consorcio de Gestión de Puerto Rosales anunció el amarre de dos unidades de Svitzer en su muelle. Estas escalas permiten a los remolcadores realizar períodos de descanso, aumentando así la presencia de tripulantes en la comunidad portuaria. La operación requiere la intervención de hasta cuatro remolcadores para garantizar la seguridad durante las maniobras de aproximación y salida de los petroleros.
Puerto Rosales destacó que la coordinación logística fue clave para el amarre de estas embarcaciones, lo que contribuye a agilizar las operaciones en el muelle. La actividad exportadora de crudo de Vaca Muerta no solo sostiene la demanda de servicios en el puerto, sino que también establece un vínculo operativo importante que conecta Bahía Blanca con la terminal petrolera de Rosales.