La actividad del shale en Estados Unidos continúa teniendo un impacto significativo en el desarrollo de Vaca Muerta. Un análisis de Rystad Energy señala que, durante el segundo trimestre, la perforación en la cuenca del Permian se incrementó, lo que podría llevar a una producción de petróleo estadounidense más estable o incluso en aumento en los próximos años. Esta situación genera una presión competitiva sobre la cuenca neuquina.
Ernesto Díaz, vicepresidente para América Latina de la consultora, advirtió que la capacidad de expansión del shale norteamericano es mayor a lo previsto y que continúa marcando el rumbo en el mercado global. Según Díaz, la principal amenaza para Vaca Muerta no son los recursos disponibles, sino la competencia por inversión en un entorno donde el Permian sigue estableciendo las pautas.
El informe menciona que, con una actividad de entre 450 y 550 rigs, la producción de shale oil en Estados Unidos podría crecer de 10,7 millones a 12 millones de barriles diarios hacia 2029. Este aumento de oferta tiene un efecto directo en los precios internacionales del crudo, limitando las expectativas de incrementos sostenidos.
Además, se destaca que para que volúmenes significativos de producción salgan del mercado, se requeriría un precio del WTI sostenido entre 40 y 50 dólares por barril. Esto indica que el Permian podría continuar su crecimiento incluso con precios moderados, lo que transforma la competitividad de Vaca Muerta en un factor estructural más que coyuntural.