Durante el segundo trimestre de 2026, la desocupación en el aglomerado de Comodoro Rivadavia-Rada Tilly alcanzó el 9,2%, un notable aumento respecto al 2,9% registrado en el cuarto trimestre de 2018, a pesar del crecimiento en la producción petrolera argentina, especialmente en Vaca Muerta. En el primer trimestre de 2023, Chubut representó el 22,2% del petróleo producido en el país, mientras que Neuquén aportó el 50,6%. Para el tercer trimestre de 2025, Chubut había visto su participación caer al 15% y Neuquén había escalado al 66,2%.
La historia de Comodoro Rivadavia está íntimamente ligada a la actividad hidrocarburífera desde 1907, cuando se inició la explotación petrolera y la expansión de YPF. La empresa no solo operó, sino que también construyó infraestructura esencial como viviendas, escuelas y hospitales, creando una comunidad laboral robusta. Sin embargo, la privatización en la década de 1990 provocó una drástica reducción del personal, de 8.323 trabajadores en 1976 a 1.697 en 1992, lo que generó despidos y una fragmentación laboral que aumentó la desocupación al 15% en 1993.
A pesar del auge petrolero que comenzó en 2003, impulsado por el crecimiento económico y los precios internacionales, la expansión no garantizó estabilidad laboral ni un desarrollo sostenible. Aunque los salarios en el sector petrolero fueron de los más altos del país, la dependencia de la industria petrolera impidió una diversificación productiva, dejando a la ciudad vulnerable ante las fluctuaciones del mercado.