A pesar del crecimiento en la producción de hidrocarburos, el impacto en las cuentas de las provincias sigue siendo limitado. La expansión de Vaca Muerta está transformando la economía de la Patagonia, pero sus beneficios fiscales no se distribuyen equitativamente entre Neuquén y Río Negro.
Los datos de 2025 indican que Río Negro depende en un 63% de recursos nacionales para financiar sus ingresos, mientras que Neuquén, bajo la gobernación de Alberto Weretilneck, ha registrado ingresos de aproximadamente 1.657 millones de dólares, que representan cerca de un tercio de los recursos obtenidos por Neuquén. Esta disparidad resalta el impacto de la producción hidrocarburífera en las finanzas de Neuquén y las dificultades que enfrenta Río Negro para obtener mayores ingresos propios.
Las transferencias nacionales han aumentado, alcanzando el 63% de los recursos totales de Río Negro en 2025, un incremento significativo respecto a años anteriores. Esta dependencia de los fondos federales hace que la economía rionegrina sea vulnerable a cambios en la coparticipación federal y decisiones del Gobierno nacional. Los proyectos de infraestructura, como el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur y las iniciativas de gas natural licuado, ofrecen nuevas oportunidades para mejorar la situación económica de Río Negro.