En septiembre de 2026, la producción en Vaca Muerta alcanzó un récord histórico de 685.316 barriles diarios, sin embargo, el 65% de los comercios de la capital provincial de Neuquén experimentó una caída en sus ventas. Según un informe del Observatorio Económico de ACIPAN, dos de cada tres negocios en la región vendieron menos durante el primer semestre, registrando una contracción promedio del 5,4%.
El gobernador Rolando Figueroa enfrenta el reto de equilibrar la bonanza de la producción petrolera con la realidad de las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) locales, que sufren por el aumento de alquileres y servicios, lo que ha llevado a un consumo retraído. A pesar de que el sector hidrocarburífero genera regalías significativas de $361.388 millones para la provincia, la situación en los supermercados refleja un retroceso real del 3,6% en ventas y una caída del 6,5% en patentamientos de autos.
El clima de incertidumbre se intensifica, ya que el 42,3% de los empresarios PYME prevé cerrar el año en peores condiciones que el anterior. Mientras el gobierno de Javier Milei celebra los ingresos proyectados por el sector exportador, la realidad cotidiana de los neuquinos indica que los récords de producción de crudo no logran impactar positivamente en las economías locales.
En el ámbito político, las encuestas de CB Global Data muestran que Rolando Figueroa tiene una imagen positiva del 54,2%, frente al 46,2% del Presidente, lo que sugiere que la población reconoce la diferencia entre la gestión provincial y el ajuste económico nacional, demandando respuestas concretas a sus necesidades.