Chevron, la petrolera estadounidense, ha anunciado una inversión histórica de aproximadamente u$s 13.800 millones en Vaca Muerta, con el objetivo de triplicar su producción para el año 2035. Esta cifra marca la mayor inversión extranjera bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), lo que otorga seguridad jurídica y beneficios fiscales a proyectos de gran envergadura.
El yacimiento El Trapial, situado en el norte de Neuquén, será el foco principal de esta expansión. Con un área de 450 kilómetros cuadrados, su tamaño supera al de la Ciudad de Buenos Aires y ya cuenta con una producción significativa de crudo. La transición de producción convencional a no convencional ha sido crucial para este relanzamiento.
La inversión de Chevron también está alineada con su estrategia global de potenciar la producción no convencional, en la que ya tiene una fuerte presencia en Estados Unidos. La colaboración con YPF, iniciada en 2013, ha sido vital para el desarrollo de la formación, especialmente en campos como Loma Campana.
Este millonario desembolso no solo beneficia a Chevron, sino que también tiene un impacto considerable en la cadena de valor local. Se prevé un movimiento diario de unos 70 camiones de arena, mayormente provenientes de Entre Ríos, y un consumo diario de 12.000 metros cúbicos de agua para la estimulación hidráulica, reflejando la confianza del capital extranjero en el potencial energético argentino.