La construcción de una nueva planta de producción de fertilizantes de urea granulada en el Polo Petroquímico de Bahía Blanca representa una inversión de 1.500 millones de dólares y se proyecta con una capacidad de más de un millón de toneladas anuales. Este desarrollo es fundamental para impulsar la reindustrialización de la economía argentina, destacando el papel clave de Vaca Muerta en este proceso.
La nueva industrialización se basa en el uso intensivo de recursos naturales y está orientada hacia la competencia internacional, a diferencia del modelo anterior que dependía de la sustitución de importaciones. La estructura industrial del país se encuentra fragmentada, con un tercio de las empresas reestructurándose para mejorar su productividad y competir en el exterior.
Un segundo tercio, compuesto por pequeñas y medianas empresas, enfrenta desafíos significativos para adaptarse a un mercado sin proteccionismos, mientras que el último tercio se encuentra en una situación insostenible. La iniciativa en Bahía Blanca, apoyada por la Universidad Nacional del Sur, busca formar mano de obra calificada y crear un cluster global, marcando un cambio significativo hacia un modelo económico más sostenible.