La producción de petróleo en la cuenca del Permian ha incrementado un 18% en los últimos meses, alcanzando un millón de barriles diarios, a pesar de que el número de equipos de perforación activos cayó un 29% desde diciembre de 2022. Este cambio en la demanda de rigs ha sorprendido a los principales contratistas de perforación en Estados Unidos, quienes han reportado un aumento más rápido de lo esperado en la necesidad de equipos.
Según el director de Lumina Energy, Nicolas Ziperovich, el mercado de equipos de perforación ha experimentado un giro significativo, y este ajuste no será económico: se estima que el costo para dejar un rig listo para operar en Vaca Muerta podría acercarse a los US$15 millones. La demanda ha llevado a que las nuevas contrataciones de perforación se estén firmando entre un 10% y un 15% por encima de los precios del primer trimestre.
En el segundo trimestre, Patterson-UTI promedió 92 rigs, y se prevé que alcancen alrededor de 100 equipos en el tercer trimestre. Por su parte, Helmerich & Payne ha ajustado su guía a un rango de 140 a 144 rigs para el año, finalizando el tercer trimestre con 147 rigs activos y una utilización del 95%.
El análisis de Rystad Energy destaca que el regreso de los rigs no solo depende de la cantidad, sino también de cuáles son los equipos que se reactivan, lo que podría influir en la capacidad de producción futura de la región.