La Universidad Nacional de San Juan está llevando a cabo un monitoreo de la sismicidad en una región donde se localiza un yacimiento de hidrocarburos no convencionales en Neuquén. Este proyecto busca investigar la causa de movimientos de suelo inusuales reportados por la población. Desde 2019, el Observatorio Sismológico ha establecido una red de estaciones sismológicas en Añelo y Sausal Bonito para monitorear estos eventos sísmicos que han ocasionado daños materiales.
El geólogo Gustavo Ortiz, del Observatorio Sismológico del CONICET y la UNSJ, informó que la alarma se activó cuando se comenzó a registrar un aumento en la sismicidad en áreas donde no se habían reportado sismos anteriormente, lo que llevó a los vecinos a alertar sobre los daños en sus viviendas. Actualmente, la universidad cuenta con dos sensores, de los cuales solo uno está operativo, mientras que el resto de los dispositivos son controlados por un organismo nacional.
Los equipos cuentan con tecnología digital que permite registrar las ondas sísmicas en tiempo real, enviando datos a los científicos para su análisis. Ortiz explicó que algunas estaciones están alimentadas por paneles solares, aptas para lugares sin acceso a la red eléctrica, mientras que otras se encuentran conectadas a 220 voltios para funcionar en escuelas y yacimientos. Aclaró que las causas de los sismos en Añelo y Sausal Bonito no necesariamente están ligadas a la actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta, donde se utiliza la técnica de fractura hidráulica para la extracción de gas y petróleo.