La producción de petróleo en Argentina ha experimentado un crecimiento notable, especialmente a partir de 2021, gracias al desarrollo del shale de Vaca Muerta. Este aumento ha permitido que el país se posicione como el cuarto productor de petróleo en América del Sur durante el segundo semestre de 2025, superando a Colombia. En noviembre de ese año, la producción alcanzó los 844.386 barriles diarios, con el shale oil representando cerca del 70% del total, mayormente impulsado por YPF.
La proyección de la Administración de Información Energética de Estados Unidos indica que para 2026, la producción mundial de crudo crecerá en 800.000 barriles diarios, con Brasil, Guyana y Argentina aportando la mitad de este incremento. Este fenómeno se debe a un cambio en el mapa energético de América del Sur, donde Argentina ha ganado relevancia en un contexto regional que favorece el desarrollo de recursos no convencionales.
A medida que Brasil y Guyana lideran la producción regional, Venezuela enfrenta una creciente fragilidad, lo que ha permitido a Argentina consolidar su lugar en el ranking de productores. Este cambio significativo en la industria energética local refleja una tendencia que se ha evidenciado desde 2025, cuando este grupo de países comenzó a explicar un porcentaje considerable del crecimiento del suministro mundial.