La prohibición de los limpiavidrios en Neuquén capital ha tenido un impacto notable en la ciudad. Desde la aprobación de la ordenanza hace un mes, se ha visto una disminución significativa en la presencia de estas personas en las esquinas, con alrededor de 30 individuos que han accedido a programas de formación para obtener empleos formales. La concejal Victoria Fernández, impulsora de la medida, destacó que la normativa ha generado resultados visibles en el paisaje urbano.
Fernández, del Movimiento Popular Neuquino (MPN), explicó que la situación preocupaba a muchos vecinos, lo que llevó a la decisión de implementar esta normativa. La concejal resaltó la importancia de un trabajo conjunto entre diferentes organismos para ofrecer alternativas laborales a los limpiavidrios. Aunque se habían previsto multas para la actividad, la mayoría de los casos fueron resueltos con la intervención de los inspectores de tránsito, quienes pudieron persuadir a los involucrados.
La edil mencionó que, a pesar de la prohibición, en algunos casos se registraron contravenciones, pero estos incidentes son mínimos y están siendo gestionados por los juzgados. El enfoque principal de la ordenanza, según Fernández, es facilitar que estas personas accedan a oportunidades laborales de calidad en lugar de continuar en una actividad riesgosa.