El plan de remediación ambiental en el Parque Industrial Oeste (PINO) de Neuquén, impulsado por el gobierno de Rolando Figueroa, busca eliminar residuos contaminantes de la planta de tratamiento de residuos especiales de Comarsa. Este proceso se inició tras años de inacción y una investigación judicial que data de 2013, la cual incluyó allanamientos y denuncias por contaminación.
Desde diciembre de 2024, comenzó el traslado de 210.000 metros cúbicos de suelos contaminados hacia una planta de disposición final en Añelo, en el área de Vaca Muerta. Hasta junio de 2026, se han retirado 105.000 m³, lo que representa la mitad del volumen total, mediante aproximadamente 7.500 viajes desde Neuquén. La Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales de la provincia supervisa el cumplimiento del plan y las condiciones del traslado.
El proceso de remediación es solo la primera fase. Una vez que se complete el traslado, se evaluará la situación del terreno para determinar los pasos necesarios para el saneamiento definitivo. Además, se ha producido un avance en la causa judicial relacionada, donde el juez Juan Manuel Kees resolvió sobreseer a tres imputados en un caso de fraude, aunque la contaminación persiste.