La muerte del ciclista Zacarías Noguera, ocurrido el sábado tras ser atropellado por una camioneta en la Ruta 7 a la altura de la estación de servicio Puma, reabre el debate sobre la peligrosidad de este cruce, que conecta chacras con parques industriales. Este siniestro se suma a una serie de accidentes fatales en la misma zona, que ha registrado al menos cuatro muertes en los últimos años.
En este tramo, caracterizado por un alto tránsito, las condiciones son críticas y los reclamos para mejorar la seguridad se han intensificado. Referentes de la agrupación Estrellas Amarillas Centenario han señalado que en el cruce no hay guardarrail y que los vehículos han dejado huellas en la tierra adyacente, evidenciando la frecuencia de salidas de ruta. Además, llevan un registro no oficial de muertes por atropellamientos, mayormente de trabajadores rurales que se trasladan en bicicleta.
Históricamente, este cruce ha sido escenario de múltiples tragedias. En octubre de 2019, un triple choque dejó un muerto, y en abril de 2025, el motociclista Hugo Villermin también perdió la vida en el lugar. Los reclamos de la comunidad han quedado muchas veces sin respuesta, lo que aumenta la preocupación entre los vecinos y los familiares de las víctimas.
Con el reciente accidente, se hace más urgente la necesidad de tomar medidas que garanticen la seguridad en esta peligrosa intersección de la Ruta 7.