La situación de las personas en situación de calle se ha vuelto alarmante en Neuquén, tras el hallazgo de un hombre muerto en un cajero automático del banco ICBC en el centro de la ciudad. Este hecho ha puesto de manifiesto las difíciles condiciones que enfrentan los trabajadores de las sucursales, quienes se encuentran a diario con escenas inquietantes al abrir los cajeros.
Alfredo Soto, trabajador del Banco Provincia del Neuquén, compartió que es común que los cajeros automáticos sean utilizados como refugios por personas que buscan escapar del frío. "Las chicas de limpieza a menudo encuentran botellas con orina, escupitajos, jeringas y situaciones que complican el trabajo", explicó. El personal de limpieza es el primero en llegar, comenzando su jornada a las 7.30 para dejar todo listo antes de la apertura a las 8.
Un episodio reciente involucró a un hombre que había cerrado un cajero desde adentro, lo que llevó a los bomberos a romper la puerta para verificar su estado. Soto recordó que el hombre estaba en estado de ebriedad y que este tipo de situaciones, aunque lamentables, son cada vez más frecuentes, afectando no solo la operatividad de los cajeros, sino también la salud y seguridad del personal que trabaja en el lugar.
La realidad que enfrentan estos trabajadores refleja un problema social más amplio, donde la falta de refugios adecuados y el frío extremo llevan a muchas personas a buscar refugio en lugares peligrosos y poco higiénicos.