La segunda tanda de narcotests en el Poder Ejecutivo de Neuquén se llevó a cabo recientemente, como parte de un compromiso del gobernador Rolando Figueroa para asegurar que los funcionarios se desempeñen sin los efectos de sustancias prohibidas. Esta etapa incluyó a dos ministros, reflejando la rigurosidad de la normativa que se aplica sin distinción de jerarquías.
El esquema de control se implementa de manera trimestral y tiene como finalidad mantener un monitoreo constante de todos los funcionarios sujetos a la ley vigente durante esta gestión. La transparencia en la función pública es un objetivo clave, garantizando que todos los niveles de conducción cumplan con los estándares éticos y de idoneidad requeridos.
En caso de que un resultado positivo sea confirmado, el funcionario cesará en su cargo y regresará a su categoría de planta para recibir la atención de salud necesaria. Además, se asegura la confidencialidad de la información a través de la Historia Clínica Digital Única y se garantiza el derecho a solicitar una contraprueba.
Con esta iniciativa, el gobierno neuquino reafirma su compromiso de fortalecer la integridad del Estado mediante una gestión responsable y mecanismos de control que sean tangibles y sostenibles en el tiempo.