Natalia Corbould, madre de Simón, transformó su experiencia de maternidad y discapacidad en un libro que aborda los desafíos de la crianza y la búsqueda de identidad. A sus 47 años, esta mujer, originaria de Centenario y residente en Neuquén desde los 18, ha recorrido un camino lleno de aprendizajes tras el nacimiento de su hijo en octubre de 2016.
El primer diagnóstico de Simón, que reveló un retraso madurativo, marcó el inicio de un proceso de terapias y consultas médicas. Dos años después, se confirmó que el niño padece síndrome de duplicación 15Q, una condición genética que puede desencadenar diversos síntomas, incluidos rasgos de autismo y retrasos en el desarrollo. A pesar de la dureza de la noticia, Natalia encontró en el diagnóstico una guía para continuar con el tratamiento adecuado.
Simón, a quien Natalia describe como un “guerrero”, ha mostrado notables avances desde su infancia. Hoy, a sus seis años, asiste a una escuela especial y realiza actividades cotidianas que representan logros significativos para su familia. Cada progreso, aunque simple para otros, es celebrado como un triunfo en su hogar.