La Tintorería Pardini, un ícono de la historia de Neuquén, ha mantenido su presencia en la ciudad durante 57 años. Ubicada en la calle Belgrano 134, esta tintorería artesanal fue fundada por Eduardo "Chacho" Pardini y Susana Micaela Gómez, quienes llegaron desde Bahía Blanca el 13 de agosto de 1969.
Los inicios de Pardini se remontan a la calle Roca 191, donde alquilaron un local a Don Antonio Ale y Doña Luisa. En ese entonces, la familia contaba con el respaldo de Néstor Del Campo, un empresario reconocido, quien actuó como garante sin conocerlos bien. Susana recuerda cómo era la ciudad en sus primeros días: "Era una ciudad chica pero linda".
A lo largo de los años, la tintorería ha tejido lazos con figuras importantes de la comunidad, incluyendo gobernadores, intendentes y obispos. Eduardo "Chacho" Pardini, quien trabajaba en el sector metalúrgico antes de dedicarse al negocio, aprendió el oficio gracias al dueño de un kiosco cercano. Su hijo, Eduardo (h), actualmente dirige la tintorería junto a su madre, mientras que su hermana, Verónica, se ha orientado hacia la actividad física y se ha convertido en martillera pública.
La familia Pardini ha hecho de la tintorería un lugar emblemático, manteniendo la tradición artesanal en un sector que ha cambiado con el tiempo. La única tintorería artesanal que queda en Neuquén sigue siendo un símbolo de la comunidad y un recuerdo vivo de su rica historia.