El informe del IARAF destaca la **marcada concentración de recursos** en el Estado nacional frente a la limitada participación de provincias y municipios en la recaudación tributaria. Para 2026, se estima que la **recaudación consolidada** alcanzará un 26,6% del **Producto Bruto Interno (PBI)**, donde los impuestos administrados por la Nación dominan la mayor parte de los ingresos. El **IVA** se posiciona como el impuesto con mayor incidencia, aportando un 6,71% del PBI.
Los aportes a la seguridad social y el impuesto a las ganancias también figuran entre los principales tributos, con incidencias de 5,12% y 4,86%, respectivamente. En comparación, la **Tasa de Seguridad e Higiene (TSH)** municipal solo contribuye con un 0,70% del PBI, y otros gravámenes municipales suman apenas un 0,50%. Esto evidencia que el sistema fiscal argentino ha mantenido una **estructura desigual** en la distribución de recursos, relegando a los municipios a un rol secundario.
La concentración tributaria es notable, ya que los seis principales tributos representan el 85% de la recaudación total. Este panorama plantea desafíos significativos para la **financiación municipal**, que depende en gran medida de ingresos mucho más limitados en comparación con los tributos nacionales.