Un fallo reciente de la Justicia Civil en Neuquén ha establecido un nuevo criterio para el cálculo de indemnizaciones a trabajadores que sufrieron incapacidades permanentes tras un accidente de tránsito. El juez Javier Alarcón decidió que las reparaciones no deben calcularse con base en los salarios nominales al momento del siniestro, sino que deben ser actualizadas a valores más cercanos a la fecha de la sentencia.
Este enfoque busca preservar el valor real de las indemnizaciones, considerando que la indemnización es una deuda de valor y no simplemente una deuda de dinero. Así, el objetivo es proporcionar una suma que efectivamente compense el daño causado, evitando que la inflación reduzca el poder adquisitivo de la indemnización. El juez enfatizó que utilizar remuneraciones históricas podría resultar en una pérdida significativa de este poder adquisitivo.
El fallo también establece una distinción entre las pérdidas económicas ya sufridas y aquellas que se proyectan en el futuro debido a las incapacidades. Para el cálculo, Alarcón dividió el análisis en dos etapas: en la primera, no aplicó descuento alguno a las pérdidas ya sufridas, considerando que la víctima no estaba recibiendo un beneficio anticipado, sino una compensación por ingresos que ya había dejado de percibir. En la segunda etapa, se aplicó un descuento financiero a las pérdidas futuras, dado que la indemnización se entrega en un único pago que debe compensar ingresos que se habrían percibido de forma gradual.