La Cámara Provincial de Apelaciones de Neuquén ha ratificado una sentencia que desestimó el pedido de una madre para suspender el régimen de comunicación entre su expareja y sus hijos. Los jueces, Patricia Clerici y Pablo Furlotti, enfatizaron que la suspensión solo puede justificarse en casos graves que representen un riesgo real para los menores.
La madre había argumentado que su expareja había incurrido en malos tratos y solicitó que el contacto fuera interrumpido de manera provisoria. También pidió que el régimen solo se restableciera si el padre demostraba haber recibido tratamiento psicológico y contaba con herramientas para una crianza respetuosa. Sin embargo, el tribunal consideró que no se presentaron pruebas suficientes para respaldar estas acusaciones.
El fallo recalca que el Código Civil y Comercial protege el derecho de los hijos a mantener comunicación con ambos progenitores, aún cuando uno de ellos no vive con ellos. En este sentido, la jueza Clerici subrayó que la excepción a este principio debe ser evaluada con criterios estrictos, priorizando siempre el interés superior de los menores.
Durante el proceso, los niños expresaron su deseo de seguir manteniendo contacto con su padre y, de hecho, manifestaron su intención de continuar viviendo con él, lo que contradice las denuncias de la madre. La resolución destaca la importancia de evitar que estas situaciones se conviertan en herramientas de conflicto entre los padres.