En Bajada del Agrio, Mauro Cáceres y Miriam Inostroza transformaron un desafío en una oportunidad al descubrir una veta de agua mineral natural mientras perforaban en busca de agua para sus animales. Este hallazgo, que surgió en medio de sequías y dificultades, les permitió crear Agua El Agrio, un emprendimiento que ha evolucionado de un esfuerzo familiar a una pequeña empresa con planta de tratamiento y envasado, gracias al apoyo del IADEP.
El camino no fue fácil; enfrentaron un incendio que destruyó su casa y el lugar de expendio, así como la enfermedad de Miriam, quien superó un cáncer de mama. A pesar de las adversidades, su perseverancia los llevó a formalizar su proyecto en 2024, cubriendo la demanda local y soñando con expandirse a la producción de derivados como soda.
Mauro, junto a su pareja Miriam y don Miguel Inostroza, compartieron su historia y visión en una entrevista reciente. La extracción de agua comenzó en 2015 en la chacra de la familia, ubicada a unos 4 kilómetros de la localidad, y ha dado una nueva identidad productiva a Bajada del Agrio, uniendo a la familia en un esfuerzo conjunto que les brinda un ingreso extra y fortalece sus lazos.