La agente de la Policía de Neuquén, Camila Rocío Speranza, fue condenada por el atropello de Catalina Galcerán, una niña de 9 años, en un incidente ocurrido el 19 de noviembre de 2025 en Plottier. El fallo, homologado por el juez de garantías Juan Manuel Kees, establece una pena de 2 años y 7 meses de prisión condicional y una inhabilitación para conducir vehículos motorizados por 4 años.
La agente admitió su responsabilidad en el grave accidente, que dejó a Catalina con lesiones gravísimas y secuelas permanentes. Según la investigación, Speranza conducía una camioneta Volkswagen Amarok, a una velocidad mínima de 72,82 km/h, sin activar sirenas ni balizas. Al llegar a la intersección, perdió el control del vehículo y atropelló a las dos niñas que circulaban en bicicleta.
Tras el impacto, Catalina fue trasladada de urgencia al Hospital Castro Rendón, donde le diagnosticaron politraumatismos severos. Posteriormente, fue derivada a la Clínica Fleni, en la provincia de Buenos Aires, para continuar con su tratamiento intensivo de rehabilitación.
La calificación legal de las lesiones fue considerada gravísima, agravada por la imprudencia y el exceso de velocidad en la conducción. La justicia ha reconocido las secuelas de Catalina como permanentes e irreversibles, cerrando así una etapa judicial clave para su familia.