La familia de Azul y Celeste enfrenta una situación crítica tras el nacimiento prematuro de sus hijas. Viviana, la madre, y su pareja dejaron su hogar en Tricahuera, cerca de Loncopué, para acompañar a sus bebés en Neuquén, lo que ha llevado a la familia a perder su sustento económico. Desde el 13 de marzo, cuando Viviana fue sometida a una cesárea de urgencia, la familia ha estado concentrada en el hospital, donde las gemelas reciben atención especializada.
Las bebés, que nacieron con pesos de 950 gramos y un kilo, fueron trasladadas inmediatamente al hospital Castro Rendón en Neuquén. Allí, su madre vivió uno de los momentos más difíciles al ver a sus hijas conectadas a equipos médicos. A pesar de los desafíos, Azul ha mostrado avances, comenzando a alimentarse por mamadera, mientras que Celeste aún requiere oxígeno y es alimentada por sonda. La familia pide ayuda urgente para poder sostener su situación económica y continuar apoyando a sus hijas en este difícil proceso.