La aerolínea Flybondi ha recibido la autorización para continuar sus operaciones como línea de bajo costo, a pesar de las múltiples denuncias que enfrenta en el país, incluyendo más de 300 reclamos en Neuquén ante el área de Protección al Consumidor. La ANAC del gobierno nacional justificó su decisión al afirmar que la empresa cumple con las normas de seguridad operacional y no ha tomado medidas que afecten sus vuelos.
Mientras tanto, JetSmart, la otra aerolínea low cost en la región, acumula alrededor de 100 denuncias similares. A pesar de las quejas que han surgido en diversas provincias, el Estado nacional no ha emitido pronunciamientos sobre las acciones legales que enfrenta Flybondi, ni sobre las violaciones a la Ley de Defensa del Consumidor.
Los especialistas advierten que la legislación argentina no obliga a las aerolíneas de bajo costo a establecer garantías que aseguren el reembolso inmediato a los pasajeros, lo que ha permitido a Flybondi cancelar vuelos sin ofrecer compensaciones. A pesar de estos problemas, la compañía sigue ofreciendo pasajes desde Neuquén a Buenos Aires y, hasta el reciente fin de semana, a destinos internacionales como Río de Janeiro.
Las cancelaciones masivas de vuelos hacia Brasil, donde se registró un 79% de cancelaciones en julio, han dejado a numerosos pasajeros varados, lo que ha generado un creciente descontento entre los usuarios.