Un reciente informe del ministerio de Energía de Neuquén desvela la distribución de ingresos provenientes de la venta de petróleo, un aspecto crucial para entender cómo se benefician realmente las arcas provinciales. Aunque la percepción general es que un aumento en el precio del barril de petróleo se traduce directamente en mayores recursos para la provincia, la realidad es más compleja.
Por cada 100 dólares generados por un barril de petróleo neuquino en el mercado internacional, solo 13 dólares ingresan efectivamente a la provincia. Del total, 29 dólares corresponden a los inversores, 31 dólares cubren los costos de producción de las empresas, 17 dólares van al Tesoro Nacional, y 10 dólares son impuestos nacionales coparticipables.
El Tesoro Nacional se beneficia significativamente de la exportación de hidrocarburos, ya que recibe derechos de exportación y aranceles a la importación, que no son sujetos a coparticipación. Esto plantea un desafío para el gobierno provincial, que, a pesar de ser el dueño de los recursos según la Constitución Nacional, solo recibe un 13 por ciento de forma directa por la exportación de sus hidrocarburos.
El gobernador Rolando Figueroa ha señalado que la provincia es desfavorecida por un bajo índice de coparticipación, lo que complica aún más la situación financiera de Neuquén en el contexto del auge del sector energético.