La historia de Dolores "Doña Loli" Bozada, una enfermera que dedicó su vida al servicio de la comunidad, será recordada de manera especial. Mónica Navarrete, directora del Centro de Salud de Villa María, ha colaborado con Carmen, la hija de Doña Loli, para reconstruir su legado. Ambas mujeres, unidas por la misma profesión, revisaron fotografías y documentos que narran la trayectoria de Loli, quien llegó a Argentina en 1949 y se estableció en Neuquén en 1956.
Desde la apertura de la primera salita en abril de 1962, Doña Loli se convirtió en una figura clave en la atención sanitaria del barrio. Organizó servicios, distribuyó medicamentos, y brindó asistencia social en momentos críticos, incluso acompañando a pacientes a Buenos Aires para recibir tratamientos especializados. Carmen recuerda a su madre como una "heroína anónima" que siempre tenía las puertas de su hogar abiertas para quienes necesitaban ayuda.
A raíz de esta reconstrucción histórica, Mónica presentó una propuesta en octubre de 2025 para que el CAPS Villa María lleve el nombre de Dolores Bozada. Este homenaje ha sido considerado por las autoridades competentes y se concretará en un futuro próximo, asegurando que la memoria de Doña Loli perdure en la comunidad que tanto sirvió.
Hoy, el Centro de Salud sigue siendo un lugar de referencia en Villa María, continuando la labor que Doña Loli comenzó hace más de seis décadas.