El reciente descubrimiento de restos fósiles de un gliptodonte en el Valle del Covunco ha generado gran interés en la comunidad geológica y paleontológica. Jorge Necul, un vecino de Mariano Moreno, se encontró con los restos que emergían de una barranca y, en un video, inicialmente confundió los hallazgos con un huevo de dinosaurio. Sin embargo, especialistas confirmaron que se trata de placas de un mamífero gigante acorazado que habitó la región durante el Pleistoceno.
Alberto Garrido, geólogo de Zapala y director del Museo Olsacher, calificó el hallazgo como "increíble" debido a su estado de conservación. Según él, este descubrimiento es tan significativo que "nos obliga a reescribir la geología en este sector de Neuquén". Garrido destacó que, aunque en otras regiones de Argentina se encuentran restos similares con frecuencia, en esta área son raros y este material es uno de los más completos hallados hasta ahora.
El análisis inicial situaba los restos en la Formación La Bardita, que tiene aproximadamente 12 millones de años, pero estudios posteriores sugieren que podrían ser de una edad mucho más reciente, específicamente del Pleistoceno. Este hallazgo no solo es valioso por su estado, sino también por lo que significa para la comprensión de la fauna prehistórica en el centro neuquino durante la última era glacial.