La intervención para limpiar el edificio abandonado en calle Sargento Cabral comenzó el martes por la noche y se extenderá durante cinco días. Este complejo, que había sido un foco de problemas de seguridad, presentaba una acumulación de residuos impresionante, con basura que alcanzaba entre 30 y 40 centímetros de altura en algunas habitaciones. La limpieza es parte de un esfuerzo conjunto entre la Policía, la Fiscalía y diversas áreas provinciales y municipales.
El subsecretario de Limpieza Urbana, Cristian Haspert, manifestó que nunca había presenciado una situación similar en sus años de trabajo. La basura encontró distribuida en los cinco pisos abarcaba desde residuos domiciliarios hasta muebles y objetos de gran tamaño. Haspert mencionó que la acumulación podría datar de 10 a 15 años.
Entre los hallazgos más sorprendentes se encontraron numerosas mochilas y carteras, lo que sugiere la posibilidad de que sean pertenencias robadas. En algunos cuartos, se contabilizaron entre 15 y 20 mochilas por habitación. La Policía se encargará de investigar si estos objetos están relacionados con denuncias de delitos en la ciudad.