Chiara Dolci, originaria de Neuquén, ha dado un giro radical a su vida profesional al dejar atrás su carrera en el sector de oil & gas para dedicarse plenamente a la cocina. Desde pequeña, su pasión por la gastronomía se forjó al lado de su abuela, donde descubrió el placer de cocinar y compartir recetas familiares.
Después de años de preparación y trabajo, en enero de 2025, Chiara inauguró su propio restaurante en una casona de aproximadamente 70 años que perteneció a sus abuelos paternos. Este espacio, lleno de historia y recuerdos, se ha transformado en el escenario ideal para concretar su sueño culinario.
Inició su formación profesional en el colegio de cocineros Gato Dumas en Neuquén en 2006, completando sus estudios dos años después. Paralelamente, obtuvo una licenciatura en Administración de Empresas, lo que resultó ser clave para gestionar su proyecto gastronómico. Aunque trabajó durante 15 años, incluyendo una década en el sector petrolero, Chiara siempre sintió que su verdadera vocación estaba en la cocina.
A pesar de tener un empleo estable y bien remunerado, Chiara anhelaba seguir su pasión por la cocina, un deseo que finalmente pudo cumplir al abrir su restaurante, donde espera seguir compartiendo su amor por la gastronomía con la comunidad.