El Consejo Provincial de Educación de Neuquén ha suspendido las clases desde el lunes 6 de julio en alrededor de 20 colegios del norte y noroeste de la provincia, extendiendo las vacaciones de invierno a tres semanas. Esta decisión fue tomada debido a la baja presión de gas natural en las redes de la zona, compuesta por localidades como Loncopué, Caviahue y El Huecú.
La empresa estatal Hidrocarburos del Neuquén S.A. (Hidenesa) solicitó al CPE que restrinja el consumo de gas en todos los edificios educativos por el riesgo de desabastecimiento generado por el aumento en la demanda por las bajas temperaturas. La medida busca evitar que los alumnos pierdan días de clases, ya que las tres semanas de receso incluyen los 10 días hábiles establecidos por el Calendario Escolar.
Las escuelas afectadas incluyen varias primarias, jardines, y colegios secundarios y técnicos. El receso que estaba programado para comenzar el 13 de julio se adelantó, y la suspensión de clases se mantendrá hasta el 24 de julio de 2026.