La actividad del volcán Nevados de Chillán en Chile ha generado inquietud sobre la posible llegada de cenizas volcánicas al norte de Neuquén. Este viernes, durante un pulso eruptivo, se registró la emisión de material piroclástico, que alcanzó una altura de aproximadamente 380 metros. A pesar de esta actividad, el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile mantiene una alerta técnica amarilla, lo que implica un monitoreo constante del volcán.
El vulcanólogo Jorge Romero, de la Universidad de O'Higgins, tranquilizó a los habitantes de la región al explicar que la dispersión de la ceniza depende de las condiciones meteorológicas. Normalmente, en esta época del año, el material volcánico tiende a desplazarse hacia el norte y noreste, minimizando el riesgo para las áreas pobladas. Además, las autoridades están preparadas para emitir alertas anticipadas si se presenta un riesgo significativo de caída de cenizas.
Este tipo de episodios forma parte del comportamiento habitual del Nevados de Chillán, que ha tenido un ciclo eruptivo activo desde 2016. Aunque el volcán había estado relativamente tranquilo desde 2022, estas reactivaciones son consideradas normales en su historia.